Alimentación de las aves psitácidas (loros, cotorras, agapornis, ninfas, periquitos…)

Por lo general estas aves son unas excelentes compañeras para los humanos, son inteligentes y sociables, sobre todo si han sido criadas en cautividad desde su nacimiento.

La variedad de alimentos a aportar a un loro ha de ser rica y variada para una correcta salud y una larga y prospera vida, una alimentación pobre en variedad puede ocasionar enfermedades a priori, una esperanza de vida corta y de mala calidad.

Su alimentación correcta debe estar basada en gran variedad de alimentos, como semillas, verduras, frutas, leguminosas.

De esta forma aportaremos gran cantidad de nutrientes de diversa índole.

Con las frutas y verduras variadas (cuanta mayor variedad mejor) aportaremos hidratos de carbono, fibra, minerales y vitaminas principalmente. Es importante lavar y desinfectarlas correctamente, cortarlas y quitar las semillas que contengan (algunas pueden ser tóxicas)

Con las leguminosas (como las lentejas, garbanzos, alubias…) aportaremos una buena cantidad de proteínas vegetales, hidratos y vitaminas tipo B, los niveles de grasa en las leguminosas son realmente bajos.

Las semillas (como el mijo, pipas de girasol, pipas de calabaza, cañamo…) aportan principalmente grasas, hidratos y minerales en su dieta.

Para una correcta nutrición es importante una alimentación balanceada de todos estos ingredientes según el tipo de ave.

Unas medias aproximadas serían entre un 40-50% de frutas y verduras variadas, un 10% de leguminosas y sobre un 40-50% de semillas variadas (con poca cantidad de pipa de girasol).

Otra opción en su alimentación sería el pellet extrusionado, teniendo varios inconvenientes:

  • La desnaturalización de los ingredientes.
  • Las materias primas utilizadas por sí mismas no aportan los nutrientes necesarios.
  • Para balancear la formula se hace uso en parte de aditivos sintéticos.
  • Para un ser vivo tan inteligente, las diferentes formas, colores, olores y sabores son importantes para una correcta salud emocional y entretenimiento

Los loros son altamente selectivos con su alimentación, si no son acostumbrados desde pequeños a una alimentación rica y variada, habrá que introducirle los nuevos alimentos poco a poco para que se vayan adecuando.

Casos extremos son las aves que han sido alimentadas toda su vida a base de semillas únicamente y más comúnmente con pipas de girasol, estas aves mostraran curiosidad por las nuevas formas, colores y sabores, pero se mostraran reacias en su ingesta.

Habrá que ir introduciendo los nuevos alimentos poco a poco y usando técnicas a veces un tanto personales.

Una posible técnica será disponer lo que más le guste y a lo que este acostumbrado unas horas al día solamente y el resto del día el alimento nuevo a introducir, el inicio será duro pero merecerá la pena añadiendo una mejora significativa en su calidad de vida y en su salud.

¿Sabemos lo que le damos a nuestras mascotas?

Vengo a hablaros de unos antioxidantes  utilizados en los piensos y “alimentos” para nuestras queridas mascotas.

Se tratan de los antioxidantes sintéticos E 320 BUTIL-HIDROXI-ANISOL (BHA) y del E 321 BUTIL-HIDROXI-TOLUENO (BHT), utilizados en la industria alimentaria desde 1940 y procedentes de la industria petrolífera desde 1920, su función principal es la de evitar la oxidación y enrancie de las grasas así como antioxidante en varios y diversos productos animales y vegetales, aumentando la vida útil del producto de forma barata para el bolsillo del que lo utiliza y cara para la salud de quién lo consume.

En el sector de la industria alimentaria humana, se pueden encontrar en cortezas, torreznos, sopas  instantáneas, puré de patata, en copos de patata deshidratada (previamente precocida), diversos productos en conserva.

En el sector de la industria de alimentación animal, se suele utilizar ampliamente adicionado al producto final junto al Mix de vitaminas o durante la elaboración del producto, lo cual queda reflejado si se realizan las buenas prácticas en la información del envase, la problemática radica cuando el BHA y/o BHT se encuentra en la materia prima inicial que se utiliza para obtener el producto final, no es señalado como contenido en el “alimento” final.

Prohibido su consumo en países como  Australia, algunos estados de EEUU y Japón (en Japón se comprobó que existe una correlación directa entre su empleo y la aparición de tumores y otras disfunciones hepáticas, anomalías en los fetos, aumento de los niveles de colesterol, inhibición del sistema inmune y alteración de leucocitos, junto con una deficiente absorción de la glucosa)

Su utilización en productos para humanos en España queda controlada a unos valores máximos admitidos por producto, teniendo en cuenta que el resto de la dieta y de productos consumidos se realizan de una forma equilibrada.

¡Podéis imaginaros si el pienso o “alimento” que le dais a vuestra mascota lo contiene y es consumido día tras día!

En ciertas circunstancias se ha demostrado que puede provocar cáncer en animales, no induce a acción mutagénica, pero es capaz de modular el efecto de ciertos carcinógenos sobre animales de experimentación, potenciando o inhibiendo su acción, en función del carcinógeno de que se trate. Esto puede estar relacionado con su actividad sobre las enzimas hepáticas encargadas de la eliminación de sustancias extrañas del organismo, que activan o destruyen a ciertos carcinógenos.

El BHA y/o BHT provoca, en ratas de laboratorio, la proliferación anormal de células en ciertos puntos de su tubo digestivo, y lesiones neoplásicas con dosis  más altas. Las diferencias anatómicas hacen que esto no sea extrapolable a la especie humana, aunque la proliferación anormal de células se ha demostrado también en el esófago de simios tratados con BHA.

Personalmente y muy de cerca viví los casos de un Scottish Terrier y un Schnauzer Miniatura en un breve espacio de tiempo, con los mismos síntomas clínicos, vómitos continuados (desechando la posibilidad de obstrucciones en el sistema digestivo), masas de tejido estomacal y hepático anormales y similares alteraciones en análisis de laboratorio, que determinaban problemas hepáticos, alteración de leucocitos y  liberación de células inmaduras o anormales al torrente sanguíneo.

Ambos cumplían un factor común de correlación, el consumo único diario durante 4-5años de pienso en cuyo contenido se encontraba E 320 (BHA) y E 321 (BHT) de marca catalogada como “Premium”.

Más información sobre el BHA y BHT

Un estudio encuentra aditivos tóxicos en chicles infantiles